Una cuestión relevante que poco a poco va cobrando más peso a la hora de enfrentarnos al fallecimiento de un ser querido es la denominada “herencia digital”, es decir, toda la información que los usuarios en Internet han suministrado.

Es importante tener claro que la propiedad de los datos de los usuarios en las redes sociales es solamente suya, en principio para poder cerrar o desactivar perfiles sociales, lo más fácil sería disponer de las claves y usuarios de esos perfiles, pero difícilmente los familiares tienen acceso a esos datos. Se les pueden pedir a las empresas propietarias de los servicios de esas redes sociales las contraseñas del usuario a su muerte, pero cada una de ellas obra de una forma diferente.

Otras diferencias entre las distintas redes sociales estriban en la desactivación de las cuentas de usuarios y perfiles, en si otro usuario puede usar el mismo nombre de usuario que nuestro familiar y en los distintos trámites y gestiones que piden para certificar la muerte de uno de sus usuarios. En principio hay una cuestión que obliga a todas ellas, la existencia de una orden judicial que obligue al cierre o cancelación de una cuenta o perfil social.

Facebook por ejemplo nos pide una prueba de que somos “familia directa” del mismo, pero no será necesario ser “familia directa” si existe un mandato legal que obligue a pasar los datos a una determinada persona, a partir de ese momento se nos permite el acceso a la cuenta, tenemos dos opciones, se desactiva la cuenta al reportar la muerte del usuario o podemos pedir que su cuenta pase a ser conmemorativa, como homenaje a nuestro ser querido.

Twitter en cambio nos puede dar las claves de acceso a una cuenta a familiares verificados. Para cerrar una cuenta de Twitter, se nos pide el certificado de defunción y la identificación de la persona que pide el cierre, una vez pedido la cuenta se mantiene activa por espacio de seis meses y el nombre de usuario no podrá ser usado por ningún otro.

Es por ello que desde RINCÓN ABOGADOS recomendamos planificar “nuestra herencia digital” tal y como hacemos con la offline, y dejar cerrado nuestro testamento virtual, que bien puede ser un anexo del testamento habitual, es decir, dejar por escrito cuáles son nuestras redes sociales, webs, blogs y cuentas de correo electrónico con los datos de acceso, indicando la persona que queremos se haga con la gestión de esos datos, y le daremos las instrucciones precisas de qué y cómo debe actuar con ellos.

Si deseas, puedes consultar tu caso sin ningún compromiso a través de nuestro formulario de contacto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s